Una tarjeta que un niño quiere guardar
Los niños no leen las tarjetas, las miran. Por eso estas tarjetas son sobre todo imagen: un dinosaurio, un barco pirata, un kart. Y luego la sorpresa: la imagen empieza a moverse. Un adulto escanea, el juego arranca y el niño juega. La tarjeta impresa se queda en la pared mucho después.
Por edad
- De 2 a 5: animaciones grandes, sin reglas. El dinosaurio corre, el cohete vuela, la cigüeña pasa.
- De 5 a 9: juegos cortos con un solo objetivo. Disparar el cañón, atrapar murciélagos, encontrar animales a oscuras.
- De 9 a 12: una carrera contrarreloj, un cromo con su propia cara, un holograma con un mensaje de los amigos.
Ideas para el texto
Escribe al niño, no a los padres. Su nombre, una frase corta y un gran «¡Hurra!». Para un cumpleaños: «¡Ya seis!». Para una recuperación: «Jugaremos al fútbol cuando estés mejor».
También para el colegio y el club
Pide un pack con el mismo diseño y da a cada niño una tarjeta con su nombre: fin de curso, torneo o fiesta de pijamas.